La humildad

¿Qué es la humildad?

La humildad es reconocer nuestras limitaciones, ser capaces de pedir ayuda y de aceptarla, valorar las capacidades de los demás y poner en duda todo lo que damos por cierto y seguro.

Definición de la humildad según la RAE

Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento (según la primera acepción).

Beneficios para el individuo

Mejora el autoconocimiento

La humildad permitirá que nos evaluemos de forma objetiva y conozcamos mejor nuestros puntos débiles, pero también los fuertes.

Predispone al aprendizaje

Si conocemos nuestras limitaciones, aquellas que no nos permiten progresar en nuestros objetivos personales, laborales o vitales, estaremos dispuestos a afrontarlas y subsanarlas y, por tanto, a mejorar.

Predispone a la recepción de ayuda

Una persona humilde no tendrá reticencias a recibir la ayuda de otras personas, sus consejos o sus lecciones.

Abre las puertas al crecimiento individual y al progreso

La predisposición al aprendizaje y la objetividad en el análisis de nuestras capacidades nos empujará, a través del aprendizaje y de la aceptación de ayuda externa, a progresar.

Nos abre a más relaciones personales

Es un valor que, por un lado, nos acerca a otras personas porque nos hace interesarnos por lo que tienen que decir y, por otro, hace que esas personas sientan empatía y nos valoren por lo que somos.

Nos evita ridículos

La falta de humildad puede provocar risa y hasta pena, en especial cuando presumimos de capacidades superiores a las que tenemos.

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Beneficios para la sociedad

Más consciente

Puesto que sus individuos asumen sus limitaciones individuales y también las grupales.

Más preparada

Esa asunción de las limitaciones invita a la superación, a alcanzar grandes metas, para lo cual es indispensable una buena formación individual y que las personas más capaces en cada área sean las que la dirijan.

Fluyen más las ideas y los conocimientos

Pues todos estaremos dispuestos a buscar ayuda, pero también a ofrecerla, a compartir conocimientos y descubrimientos.

Más cohesión

La interacción necesaria para el progreso individual y la eliminación de orgullos personalistas desemboca, inevitablemente, en una sociedad más cohesionada.

Predisposición al progreso

Una sociedad humilde, sin duda, es una sociedad con grandes posibilidades de progreso, pues conoce sus objetivos y lo que necesita mejorar para conseguirlos.

Predisposición a los grandes descubrimientos

Muy relacionado con el anterior punto. Poner en duda las verdades absolutas y todo lo aprendido hasta la actualidad, sumado a la predisposición al progreso, es el caldo de cultivo idóneo para los grandes descubrimientos.

OJO – Humildad no es infravalorarse

Cosas que puedes hacer en tu día a día para trabajar la humildad

Reconocer tus errores.

Admitir limitaciones y cosas a mejorar.

No tratar a nadie desde la superioridad.

Saber aceptar los consejos.

Escuchar a los demás.

Aprender de quienes saben más.

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Grandes frases sobre la humildad

El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad.

Ernest Hemingway

Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.

Mahatma Gandhi

La humildad es la antecámara de todas las perfecciones.

Marcel Aymé