La solidaridad
¿Qué es la solidaridad?
La solidaridad es la capacidad de interiorizar las necesidades de otros como propias y aportar lo que nos es posible para cubrirlas.
Definición de la solidaridad según la RAE
Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros (según la acepción primera).
Beneficios para el individuo
Bienestar
Si hay algo que produce satisfacción en la vida, es ayudar a los demás. Una persona solidaria (en la medida de sus posibilidades) es una persona feliz.
Mayor participación en la comunidad
Hay muchas formas de practicar la solidaridad (a veces pensamos solo en la económica). La mayoría implican que nos relacionemos más con nuestro entorno y, por tanto, una mayor participación en la comunidad.
Creación de vínculos y nuevas amistades
Esa participación activa y desinteresada crea nuevos vínculos que suelen ser fuertes y duraderos.
Visión menos materialista de la vida
Siempre es conveniente mirar a nuestro alrededor y no centrarnos en nosotros. Abrirnos a los problemas de los demás, a sus necesidades, nos llevará a tener una visión menos materialista de lo que significa el bienestar y la felicidad.
Tomar conciencia de lo bueno que tenemos
Y, siguiendo con el apartado anterior, nos ayudará a apreciar más aquello que tenemos, ya sea material o inmaterial, y, ante todo, a valorarlo.
Disfrutar más de las pequeñas cosas
Por todo lo comentado anteriormente, una persona solidaria es alguien que disfruta mucho más de las pequeñas cosas y que, además, es más feliz.
¿Quieres participar en un cambio global?
Atrévete a participar en un reto basado en los valores que mejorará tu vida y la de las personas que te rodean de forma sorprendente, divertida y gratificante.
Beneficios para la sociedad
Erradicar la pobreza
En una sociedad solidaria no cabe la pobreza y, por tanto, se tomarán las medidas necesarias para evitarla.
Facilitar la solución de conflictos
La solidaridad genera empatía en los individuos, lo que en el conjunto disminuye la existencia o persistencia de conflictos.
Colaboración entre ciudadanos
Una sociedad solidaria no puede ser una sociedad individualista, pues necesita de la colaboración de todos para conseguir sus objetivos. La ayuda mutua multiplica las relaciones y el colaboracionismo.
Sociedad más comprometida y participativa
Si los ciudadanos somos más solidarios, obtenemos como recompensa una sociedad más comprometida con el bien común.
Se refuerza el sentimiento de pertenencia al grupo
En una sociedad en la que todos nos ayudemos mutuamente, los individuos nos sentiremos una parte importante de la misma (tanto por lo que podemos aportar como por lo que recibiremos) y se reforzará nuestro sentimiento de pertenencia. Además, habrá más objetivos comunes.
Confianza
Una sociedad solidaria confía en sus miembros y en su futuro, que es compartido por todos.
OJO – Solidaridad no es olvidarse de uno mismo
Cosas que puedes hacer en tu día a día para trabajar la solidaridad
Reciclar.
Donar lo que no te sirve.
Utilizar tus habilidades para ayudar a los demás.
Apartar algo del presupuesto mensual para caridad.
Contribuir con ideas.
Involucrarte en la defensa de alguna causa justa, como la promoción de los valores.
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Grandes frases sobre la solidaridad
Dentro de cada grupo social prevalece un sentimiento de solidaridad, una necesidad imperiosa de trabajar juntos y disfrutar haciéndolo, que representa un alto valor moral.
Christian Lous Lange
Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
Martin Luther King
Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga.
Homero